
Los constantes e históricos desencuentros políticos entre los argentinos hicieron que existan en nuestra ciudad lugares prácticamente destinados a la protesta. Hay dos plazas que concentran la mayoría de las manifestaciones: una de ellas es la histórica Plaza de Mayo y la segunda es Plaza Congreso. Son una suerte de “protestódromo” de la ciudad.
Estas manifestaciones hicieron que el enorme patrimonio cultural, artístico y natural de estas plazas sea imposible de cuidar y mantener correctamente: la instalación de carpas, las pintadas con aerosol, miles de personas caminando sobre el césped, ollas populares, banderas colgando de los faroles, etc. son parte del escenario habitual que estas plazas nos ofrecen.
En esta entrada me interesa comentar algunos aspectos interesantes sobre la Plaza Congreso, una plaza casi olvidada por muchos que prefieren esquivarla para evitar encontrarse con alguna de las habituales protestas. Es frecuente ver a los periodistas que cubren las manifestaciones llamar a esa plaza con el nombre de “Plaza de los Dos Congresos”, lo cual es erróneo ya que la plaza posee el nombre de “Plaza Congreso”, el error puede ocurrir porque el monumento ubicado exactamente frente al parlamento recibe el nombre de Fuente de los dos Congresos, en referencia a la Asamblea del año XXIII y el Congreso de Tucumán.
El patrimonio artístico de esta plaza es realmente importante, podemos encontrar en ella, además de la Fuente de los Dos Congresos, una de las dos réplicas fundidas en el molde original, que existen en el mundo de la obra “El Pensador” de Auguste Rodin (la otra réplica se encuentra en Filadelfia). La obra fue comprada por pedido de quien en ese momento se desempeñaba como Director del Museo de Bellas Artes, Eduardo Schiaffino quien recomendó colocarla debajo de las escalinatas del palacio legislativo.
Pueden encontrarse también, gran cantidad de monumentos dedicados a personas que fueron importantes dentro de la vida política de nuestro país como Mariano Moreno, Alfredo Palacio, Ricardo Balbín y José Manual Estrada.
Otro error habitual cuando hablamos de Congreso es confundir esa zona con un barrio. En Buenos Aires no existe ningún barrio que tenga el nombre de Congreso y tanto la Plaza Congreso como el Congreso de la Nación se encuentran dentro del barrio de Montserrat.
Por último, existe una obra que causa fascinación en los estudiantes primarios que recorren la plaza: el Monolito del Kilómetro 0, que simboliza el inicio de todas las rutas y caminos argentinos. Vale aclarar que este tipo de construcción no es original de Buenos Aires ya que el primero de ellos se le atribuye al emperador romano César Augusto, pero también podemos encontrar obras similares, por ejemplo, en el Capitolio Nacional cubano en La Habana, o en la plaza ubicada frente a la Catedral de Notre Dame en París, o en la Puerta del Sol madrileña, o en el monumento indio en memoria de Mahatma Gandhi llamado Raj Ghat ubicado en la ciudad de Nueva Delhi.
Existen muchos más datos interesantes sobre esta plaza que iremos agregando en nuevas entradas. La historia de su construcción, las anécdotas de la bandera que la adorna (la más alta de la ciudad con 38 metros de altura), los edificios que se encuentran a su alrededor, etc. Pero no quisiera dejar de recomendar a los lectores que durante las tardes de primavera o verano disfruten un buen vino o una cerveza fresca al atardecer en los bares ubicados en el extremo de la plaza opuesto al Congreso, sobre la calle Luis Sáenz Peña.
Los colectivos que pueden llevarnos hasta la plaza Congreso son: Línea 5, 6, 7, 12, 23, 37, 50, 56, 60, 64, 86, 102, 105, 116, 150, 151 y 168. También se puede ir la Línea A del subte y bajar en la estación Congreso.

























